AMAFER

Asociación Monfortina de Amigos del Ferrocarríl

Como tantas otras muchas cosas, y quiero referirme a lo que fue patrimonio de Renfe, sobre todo en estaciones que han sido verdaderas joyas arquitectónicas, y simplemente por no atender a su mantenimiento, edificios de cantería artística, y de valor cultural, fueron derribados y sustituidos irresponsablemente por simples cobijos para resguardarse los viajeros de la lluvia, y en muchas estaciones, sin haber quedado ni huella de ellas , tal y como en la que me voy a ocupar que no hay rastro sino rastrojos, significando que, en este caso, es más bien no tanto la desaparición de edificios sino de cierre sin dejar señal alguna para su historia, tal y como sucedió en el Apartadero ´´Las Fuentes – Bascós´´ , situado a media distancia entre las estaciones de Monforte de Lemos y A Pobra do Brollón  inaugurado en el año 1958, con dos vías de circulación y un andén, al objeto de poder hacer cruzamientos de trenes, agilizando la afluencia y evitando retrasos por saturación de los trenes, dada la considerable  distancia de 10 kilométros entre las citadas estaciones de A Pobra de Brollón y Monforte de Lemos.

 

Esquema ubicación apartadero Las Fuentes JPG

 

 

Aunque su existencia duró pocos años, se cerró al sefvicio a finales del año 1964, dicho Apartadero  surtió una eficaz estrategia ya que Monforte de Lemos, en aquel entonces, no tenía suficiente capacidad para tanta circulación, y ello suponía un aliviadero de reducir tiempos de llegada a la estación próxima, inaugurada al efecto y para poder expedir otro de inmediato dando así más movilidad al tráfico.

Los avances tecnológicos, cada vez más, fueron motivos de cambios estructurales, y de supresión de personal, a la vez que de más progreso, más seguridad, más velocidad y confort, lo cual implicó brutales reducciones de plantillas y de instalaciones. La llegada de las máquinas diesel, a principios de los 60, con mucha más potencia de arrastre de tonelaje, suprimió paulatinamente el vapor así como igualmente las instalaciones electrónicas del CTC, con mandos a distancia, sustituyeron  personal en las estaciones configurando  un nuevo sistema moderno del ferrocarril de preferencia gubernamental para viajeros en trenes AVE y Alvias, de Alta Velocidad y Velocidad Alta, que son magníficos para largas distancias, pero que, al suprimir los que comunicaban pueblos intermedios, desasistieron la comunicación de los mismos por tren, siendo éste el medio más idóneo , ya que no contamina, cómodo, sin polución, no precisa divisa al ser eléctricos, a la vez que es más seguro y de riguroso horario en sus itinerarios.

Este artículo, que tiende a recopilar datos históricos del apartadero de Las Fuentes-Bascós, quisiera dedicarlo a Fermín Avellaneda por su entusiasta implicación en la investigación histórica y museística, como escritor eximio, como ferroviario, y como Presidente de AMAFER (Asociación Monfortina de Amigos del Ferrocarril), para que  no desaparezcan las evidencias en el olvido, por no dejar  constancia, al menos con una placa o monolito, y expedientes con datos,  que evoquen la existencia detallada, siempre importante, que nos muestre nuestro pasado.

  Datos: El apartadero señalado que en principio tenía un proyecto de edificación moderna, por la premura de lo expuesto para cruzamientos de trenes y evitación de retrasos, fue inaugurado con un barracón de madera, en un lugar descampado, y en su interior disponía de un gabinete telefónico, con una instalación de enclavamiento con  palancas mecánicas para cambios de agujas mandados por transmisión alámbrica. La plantilla estaba dotada de dos factores de circulación, y un guardagujas de día para limpieza y engrase.  De noche, solamente hacía servicio el factor de circulación para cruzamientos y atención del control de los trenes, sin luz exterior, y en la oficina, con quinqué de petróleo; jornadas de 12 horas y que se cobraban 10, y las 2 de abono excedentes ni tan siquiera  extraordinarias, a prorrateo, al precio de las normales. La llegada del CTC, (Control de Tráfico Centralizado) la Electrificación y máquinas eléctricas, y las máquinas diesel transportaban muchos más vagones en un solo tren lo cual reducía muchas circulaciones, incluso las dobles tracciones de vapor  de regreso a su base, con  todo lo cual   ocasionaron la supresión del  Depósito de Monforte de Lemos y el cierre definitivo del Apartadero, arrancando todas las instalaciones y restituyendo el estado de vía general en el  trayecto, de Monforte a Puebla, sin haber dejado vestigio alguno ni tan siquiera con un monolito que pudiese dar fe histórica de lo acontecido ferroviariamente en tiempos pasados.

Quede este artículo como testimonio dado, de primera mano, por haber estado destinado como Factor de Circulación a raíz de su inauguración y  hasta la fecha de clausura.

   Germán López Quiroga. Monforte de Lemos 6-9-2016.